Quién es Urbagestión y por qué Maricarmen ha sido desahuciada después de 71 años en su casa

El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que llevaba más de siete décadas viviendo en la misma vivienda de Madrid, ha convertido el nombre de Urbagestión en uno de los protagonistas de la actualidad.

El desalojo se ha ejecutado este miércoles 23 de septiembre después de varios intentos anteriores y de una movilización de cientos de personas en los alrededores de su vivienda, situada en el distrito madrileño de Retiro.

Maricarmen salió finalmente del inmueble en camilla y fue trasladada en ambulancia. Su caso ha vuelto a poner sobre la mesa cuestiones como los contratos de renta antigua, el precio del alquiler y la protección de personas vulnerables ante un desahucio.

¿Quién es Maricarmen?

María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, tiene 87 años y llevaba viviendo en esta casa desde 1956.

El contrato original fue firmado por su padre. Tras su fallecimiento pasó a su esposa y, posteriormente, Maricarmen continuó ocupando la vivienda mediante la subrogación del contrato.

Durante años pagó una renta antigua que rondaba los 500 euros mensuales, además de otros gastos correspondientes a la vivienda.

El conflicto jurídico surgió alrededor de esa sucesión del contrato.

Los tribunales terminaron dando la razón a la propiedad. Según la información publicada sobre el caso, la normativa aplicable impedía una segunda subrogación en las circunstancias concretas de Maricarmen.

El proceso judicial desembocó finalmente en el desahucio ejecutado este miércoles.

¿Qué es Urbagestión?

Urbagestión Desarrollo e Inversión es una empresa inmobiliaria con sede en Madrid.

Según la información empresarial publicada por AS, fue constituida en 2005 y está vinculada a los empresarios Ricardo Alonso y Fernando Alonso. Su actividad está relacionada con inversiones en edificios, viviendas, terrenos, locales comerciales y oficinas, principalmente en Madrid y Valladolid.

La empresa adquirió en 2018 la vivienda donde residía Maricarmen.

El precio publicado de aquella operación fue de aproximadamente 240.000 euros. Maricarmen no pudo reunir la cantidad necesaria para comprar el inmueble y la propiedad pasó a la compañía.

Desde entonces comenzó una larga disputa por la vivienda que se ha prolongado durante unos ocho años.

De unos 500 euros a 1.650 euros de alquiler

Este es uno de los datos que más atención está generando.

Maricarmen venía pagando alrededor de 500 euros mensuales. Según diferentes informaciones publicadas sobre el caso, la propiedad llegó inicialmente a reclamar una renta de 2.650 euros y posteriormente la cantidad planteada quedó en 1.650 euros mensuales.

La pensión de Maricarmen se sitúa alrededor de los 1.350 euros, por lo que esa cantidad superaba sus ingresos mensuales.

La diferencia entre ambas cifras ayuda a explicar por qué el conflicto se convirtió rápidamente en algo más que una disputa privada entre propietario e inquilina.

Una persona se ofreció a pagar el alquiler

Horas antes del desahucio apareció una alternativa inesperada.

Una escritora, cuya identidad no se ha hecho pública, se ofreció a cubrir el alquiler necesario para que Maricarmen pudiera permanecer en la vivienda.

Según la abogada de la afectada, la propuesta no fue aceptada por la propiedad. También se intentó conseguir un aplazamiento temporal del desahucio.

El Ministerio de Vivienda también había intervenido buscando una solución.

La secretaria de Estado de Vivienda, Leire Iglesias, declaró que se habían planteado distintas alternativas, entre ellas intentar comprar la vivienda y buscar una fórmula de alquiler. Estas afirmaciones corresponden a la versión del Ministerio y de la defensa de Maricarmen.

Urbagestión, según las informaciones publicadas este miércoles, no ha ofrecido públicamente su versión detallada sobre estas negociaciones.

¿Por qué el desahucio podía ejecutarse legalmente?

Este punto es importante para comprender el caso.

Aunque Maricarmen llevaba más de 70 años viviendo en la vivienda y había continuado pagando el alquiler, el conflicto jurídico giraba alrededor de las subrogaciones del antiguo contrato.

El contrato pertenecía inicialmente a su padre. Posteriormente pasó a su madre y, tras el fallecimiento de esta en 2005, Maricarmen continuó como inquilina.

La disputa llegó a los tribunales. Maricarmen obtuvo inicialmente una resolución favorable, pero el proceso terminó llegando al Tribunal Supremo, que falló a favor de la propiedad.

Por eso la ejecución del desahucio contaba con respaldo judicial, independientemente de la fuerte controversia social que ha provocado.

Cientos de personas intentaron evitar el desalojo

El caso había adquirido una enorme repercusión antes incluso de este miércoles.

Cientos de personas se concentraron en las inmediaciones de la vivienda para intentar evitar el lanzamiento.

RTVE informó de alrededor de 500 personas concentradas desde la noche anterior. Entre quienes acudieron a apoyar a Maricarmen había vecinos, activistas y figuras conocidas de la cultura.

La Policía Nacional intervino para despejar la zona y permitir que la comisión judicial accediera al inmueble.

Finalmente, poco antes de las 13:00 horas, Maricarmen abandonó la casa en una camilla y fue trasladada en una ambulancia del Samur.

Era el cuarto intento de ejecutar su desahucio.

¿Dónde vivirá ahora Maricarmen?

Esta es una de las cuestiones que quedan abiertas después del desalojo.

El Ayuntamiento de Madrid ha puesto a su disposición una plaza de emergencia gratuita en una residencia.

Un primo también se ha ofrecido a alojarla temporalmente en su casa.

Tras abandonar la vivienda, Maricarmen fue trasladada al hospital Gregorio Marañón, según informó el Sindicato de Inquilinas.

Por el momento, por tanto, no está claro cuál será su solución residencial definitiva.

Por qué el caso de Maricarmen está teniendo tanta repercusión

La historia reúne varios de los asuntos que más debate están generando actualmente alrededor de la vivienda en España.

Una mujer de 87 años. Un contrato cuyo origen se remonta a 1956. Más de siete décadas viviendo en la misma casa. Una empresa inmobiliaria que adquiere posteriormente el inmueble. Una larga batalla judicial. Una fuerte subida de la renta planteada por la propiedad y cientos de personas movilizadas para intentar evitar el desalojo.

A todo ello se añade una cuestión que ha despertado mucha curiosidad después de conocerse el desenlace: quién está detrás de Urbagestión y cuál ha sido exactamente su papel en el caso.

El desahucio ya se ha ejecutado. Sin embargo, el debate alrededor del caso de Maricarmen, los alquileres de renta antigua y el acceso a la vivienda continúa abierto.

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