Deducciones por reforma energética en 2026: hasta el 60% y fechas límite

Obras de aislamiento térmico exterior en la fachada de un edificio residencial

Actualizado el 10 de octubre de 2026. Si estás pensando en cambiar las ventanas, mejorar el aislamiento o rehabilitar la fachada de tu edificio, conviene revisar las deducciones fiscales antes de encargar la obra. En España siguen vigentes tres deducciones estatales del IRPF del 20%, 40% y 60% para determinadas mejoras de eficiencia energética. No se aplican a cualquier reforma: hay que acreditar el ahorro energético con certificados técnicos y cumplir los plazos. Las dos modalidades para viviendas individuales terminan, con la normativa vigente, el 31 de diciembre de 2026; la de edificios residenciales se extiende hasta finales de 2027.

Qué deducciones por reforma energética existen en 2026

La primera modalidad permite deducir el 20% de lo pagado por obras que reduzcan al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración de una vivienda. La base máxima es de 5.000 euros, de modo que el ahorro fiscal máximo teórico es de 1.000 euros. Puede encajar, por ejemplo, una mejora del aislamiento o la sustitución de ventanas si el certificado acredita la reducción exigida. No basta con que la empresa anuncie que sus productos ahorran energía.

La segunda modalidad permite deducir el 40% cuando la obra reduzca al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o permita alcanzar una calificación energética A o B. La base máxima es de 7.500 euros, por lo que el importe máximo teórico de la deducción asciende a 3.000 euros. La mejora debe acreditarse comparando la certificación energética anterior y posterior.

La tercera modalidad está pensada para la rehabilitación energética de edificios de uso predominantemente residencial. Permite deducir el 60% de las cantidades que correspondan a cada propietario cuando el edificio reduzca al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o alcance la calificación A o B. La base anual máxima es de 5.000 euros, con posibilidad de trasladar cantidades pendientes a los cuatro ejercicios siguientes y un límite acumulado de 15.000 euros de base. Por tanto, el máximo teórico acumulado puede llegar a 9.000 euros por contribuyente, siempre que se cumplan todos los requisitos.

Fechas límite: qué acaba en diciembre de 2026

Para las deducciones del 20% y del 40%, las obras y cantidades satisfechas deben encajar en el periodo legal que finaliza el 31 de diciembre de 2026. Además, el certificado de eficiencia energética posterior a la obra debe expedirse antes del 1 de enero de 2027. En la modalidad del 60%, las obras pueden realizarse hasta el 31 de diciembre de 2027 y el certificado final debe expedirse antes del 1 de enero de 2028. Son plazos distintos y confundirlos puede costar la deducción.

La ampliación de estos plazos figura en las novedades tributarias de 2026 publicadas por la Agencia Tributaria a raíz del Real Decreto ley 7/2026, de 20 de marzo. Conviene comprobar la normativa vigente antes de firmar un contrato, especialmente si la obra puede retrasarse. La deducción se aplica en la declaración correspondiente al ejercicio que establecen las reglas de cada modalidad, no necesariamente el día en que se paga una factura.

Qué viviendas pueden beneficiarse

En las deducciones del 20% y del 40% se incluyen la vivienda habitual del contribuyente y otras viviendas de su propiedad alquiladas para uso residencial. También pueden incluirse viviendas en expectativa de alquiler si se alquilan antes del 31 de diciembre de 2027. Una segunda residencia destinada exclusivamente al uso vacacional no entra por esa vía. Tampoco dan derecho a deducción las actuaciones en zonas destinadas a una actividad económica ni determinados espacios como jardines, piscinas o instalaciones deportivas.

La deducción del 60% se refiere a viviendas de propiedad particular en edificios predominantemente residenciales. En ese supuesto, la Agencia Tributaria contempla también plazas de garaje y trasteros adquiridos conjuntamente con la vivienda. Cuando paga una comunidad de propietarios, cada contribuyente calcula su base atendiendo a su coeficiente de participación y a las cantidades que correspondan.

¿Cambiar las ventanas o instalar aislamiento desgrava automáticamente?

No. Una ventana nueva puede mejorar el confort y reducir las pérdidas de calor, pero Hacienda no concede la deducción por el simple hecho de sustituirla. Para el 20% debe acreditarse una reducción mínima del 7% en la demanda de calefacción y refrigeración. Para el 40%, el ahorro exigido es del 30% en energía primaria no renovable o una mejora hasta la letra A o B. Por eso es recomendable que un técnico competente valore el inmueble antes de contratar la reforma y confirme qué resultado sería razonable esperar.

Lo mismo ocurre con la fachada, la cubierta o los sistemas de climatización. El presupuesto comercial no sustituye al certificado técnico. Si el resultado final no alcanza el umbral correspondiente, la deducción podría no aplicarse aunque se haya gastado mucho dinero.

El certificado energético anterior y posterior es imprescindible

Se necesitan dos certificaciones comparables: una anterior al inicio de los trabajos y otra posterior. La Agencia Tributaria admite, como certificado previo, uno expedido como máximo en los dos años anteriores al comienzo de las obras. Ambos deben emitirlos profesionales competentes y registrarse según la normativa de certificación energética. La comparación sirve para demostrar la mejora real. Encargar el primer certificado cuando la obra ya ha empezado puede dejar al propietario sin la prueba necesaria.

Antes de pedir presupuestos, pregunta al técnico si la intervención prevista puede alcanzar el ahorro exigido, cuánto cuesta cada certificado, qué documentación habrá que conservar y qué permisos necesita la obra. Esa comprobación inicial evita tomar decisiones basadas únicamente en promesas de ahorro.

Ejemplos de cuánto podrías deducirte

Ejemplo 1. Una persona paga 4.000 euros por una mejora de aislamiento que cumple el requisito del 20%. Si toda la cantidad es deducible, la deducción calculada sería de 800 euros. Ejemplo 2. Otra persona invierte 8.500 euros en una reforma que cumple el requisito del 40%. Como la base máxima es de 7.500 euros, la deducción calculada sería de 3.000 euros, no de 3.400. Ejemplo 3. Un propietario participa en una rehabilitación de edificio y le corresponden 12.000 euros de gasto elegible. La modalidad del 60% podría dar una deducción total calculada de 7.200 euros, sujeta a los límites anuales, al reparto temporal y a los demás requisitos.

Estos cálculos son ejemplos ilustrativos, no una promesa de devolución. La deducción reduce la cuota del impuesto dentro de los límites aplicables y no significa que Hacienda vaya a ingresar automáticamente ese dinero a todas las personas que hagan obras.

¿Se pueden combinar las deducciones con subvenciones?

Puede haber ayudas públicas para rehabilitación energética, pero las cantidades subvencionadas no forman parte de la base deducible. Si una obra cuesta 10.000 euros y existe una subvención firme de 4.000 euros, habrá que estudiar la deducción sobre la parte elegible que quede, respetando el límite de cada modalidad. Además, las deducciones del 20%, 40% y 60% son incompatibles entre sí respecto de la misma obra. No se puede aplicar más de una a los mismos gastos.

Hay otra distinción importante: en 2026 también se introdujo una deducción específica para ciertas instalaciones de autoconsumo renovable, con porcentajes del 10% o del 20% y requisitos propios. No debe confundirse con las tres deducciones por rehabilitación de vivienda. La Agencia Tributaria advierte de incompatibilidades cuando se pretende aplicar ambos regímenes a la misma instalación.

Cómo pagar la reforma y qué facturas conservar

Los pagos deben hacerse por medios identificables, como transferencia bancaria, tarjeta, cheque nominativo o ingreso en cuenta. Los pagos en efectivo no dan derecho a estas deducciones. Guarda facturas detalladas, justificantes bancarios, contratos, licencias o permisos exigibles, certificados energéticos anteriores y posteriores y, si existe, la documentación de las subvenciones. Entre los gastos que pueden entrar, según el caso, están la ejecución de la obra, materiales, honorarios técnicos, proyectos y certificados. Se excluyen los costes de instalación o sustitución de equipos que utilicen combustibles fósiles.

Si interviene una comunidad de propietarios, conviene solicitar un certificado o desglose de las cantidades satisfechas por la comunidad y de la parte atribuida a cada vivienda. Esa información facilita la declaración y una eventual comprobación tributaria.

Cómo solicitar la deducción en la declaración de la Renta

Estas deducciones se consignan en el apartado correspondiente a las obras de mejora de eficiencia energética de viviendas de la declaración del IRPF. No se solicitan simplemente enviando una factura. Es necesario introducir los datos de la obra y los certificados en el ejercicio fiscal que corresponda. Si el certificado posterior se expide en un ejercicio distinto del pago, las reglas de imputación pueden cambiar el momento de aplicación. En caso de duda, merece la pena consultar a un asesor fiscal antes de presentar la declaración.

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducirme una reforma de cocina o baño?

Una reforma estética o funcional, por sí sola, no cumple los requisitos. Solo podría encajar alguna actuación si forma parte de una mejora energética acreditada y los gastos son elegibles.

¿Puedo desgravar si vivo de alquiler?

Estas deducciones estatales se articulan para contribuyentes propietarios en las condiciones previstas. Si eres inquilino y pagas una reforma, no presupongas que puedes aplicarlas. Revisa además si existen ayudas autonómicas o municipales distintas.

¿Hay que terminar las obras antes de fin de año?

Para las modalidades del 20% y del 40%, el plazo legal de las obras termina el 31 de diciembre de 2026 y el certificado final debe expedirse antes del 1 de enero de 2027. Para la rehabilitación energética del edificio, el plazo se amplía hasta finales de 2027.

¿Merece la pena contratar una empresa especializada?

Compara presupuestos desglosados y pide que indiquen materiales, rendimiento previsto, plazos y responsabilidades. Lo decisivo para la deducción será la mejora acreditada, no la marca comercial de la empresa. También puede resultar útil pedir al técnico que revise el proyecto antes de empezar.

Fuentes oficiales y fecha de revisión

Información contrastada a 10 de octubre de 2026 con la guía de deducciones por eficiencia energética de la Agencia Tributaria, sus normas comunes y las novedades normativas de 2026. Fotografía de rehabilitación de fachada: Cjp24, Wikimedia Commons, licencia CC BY SA 4.0, sin modificaciones.

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